De unos pocos cientos a decenas de miles de euros: las cifras que se encuentran online son tan distintas que no dicen nada. Esta guía explica de qué depende el precio, cuánto cuestan los distintos tipos de web y cómo leer un presupuesto sin sorpresas.
Por qué los precios de las páginas web son tan distintos
Quien busca «cuánto cuesta una página web» encuentra respuestas de todo tipo: ofertas de 99 euros, paquetes de 500, presupuestos de 5.000 o de 20.000. Es normal sentirse desorientado. El motivo es sencillo: con la palabra «web» se designan productos completamente distintos, como si se preguntara cuánto cuesta «un coche» sin decir si hablamos de un utilitario de segunda mano o de una furgoneta equipada.
Una web puede ser una página de presentación construida sobre una plantilla ya hecha, o un proyecto diseñado desde cero, con contenidos escritos para que te encuentren en Google, funciones a medida y una estrategia para convertir a los visitantes en clientes. Las dos se llaman web, pero requieren plazos, competencias y resultados que no tienen nada en común.
La pregunta adecuada
Más que «¿cuánto cuesta una web?», conviene preguntarse «¿cuánto vale para mí una web que funciona?». Si la web tiene que traerte solicitudes de presupuesto, ventas o reservas, su valor se mide en los clientes que llegan. Una web barata que no trae ningún contacto es un gasto; una web más cuidada que trae un cliente al mes es una inversión que se amortiza.
El precio de una web se paga una vez. El coste de una web que no funciona se paga cada mes.
En las próximas secciones vemos de qué depende el precio, cuánto cuestan los principales tipos de web y qué gastos recurrentes hay que prever.
Los precios por tipo de web
Para darte una referencia concreta, estos son los precios de partida de nuestros formatos. Son cifras reales, que también publicamos en las páginas de servicios, IVA no incluido.
Precios de partida orientativos, IVA no incluido
Tipo de web
Para quién es adecuado
Desde
Web corporativa
Profesionales y pequeños negocios que quieren presentarse bien y que les contacten.
450 €
Rediseño
Quien ya tiene web y quiere rehacerla manteniendo posicionamiento y enlaces.
900 €
Web a medida
Empresas que quieren un diseño personalizado, más secciones y funciones específicas.
1.500 €
E-commerce básico
Quien quiere vender online con un catálogo reducido.
2.500 €
E-commerce a medida
Tiendas con catálogos amplios, integraciones y funciones personalizadas.
4.500 €
Web app
Software de gestión, áreas privadas, reservas y configuradores.
2.500 €
Web corporativa
Es la web de presentación: pocas páginas cuidadas (normalmente inicio, quiénes somos, servicios y contacto) para que te encuentren, transmitir confianza y recibir solicitudes. Es la opción adecuada para profesionales, despachos y pequeños negocios que quieren una presencia online seria sin necesidades especiales.
Aquí el diseño nace desde cero a partir de la identidad de la empresa, hay más páginas y los contenidos se diseñan para responder a las preguntas de los clientes y posicionarse en Google. A menudo incluye funciones específicas: formularios avanzados, secciones actualizables, más idiomas, integraciones con otras herramientas.
E-commerce
Una tienda online requiere mucho más que una web: catálogo, fichas de producto, pagos, envíos, gestión de pedidos, emails automáticos, aspectos fiscales. El precio crece con el número de productos, las integraciones (por ejemplo, con el software de gestión) y el nivel de personalización.
Sea cual sea el tipo de web, el presupuesto se construye siempre con los mismos elementos. Conocerlos te ayuda a entender por qué dos propuestas pueden estar tan lejos.
01
Número de páginas y estructura
Cada página hay que diseñarla, escribirla, desarrollarla y probarla. Una web de 5 páginas y una de 30 requieren un trabajo muy distinto, sobre todo si cada página tiene su propia estructura.
02
Design
Un tema prediseñado adaptado con logotipo y colores cuesta poco; un diseño creado desde cero a partir de la identidad de la empresa requiere más horas, pero hace la web reconocible y más eficaz.
03
Funcionalidades
Formularios de contacto sencillos, reservas, área privada, más idiomas, integraciones con CRM o software de gestión, configuradores: cada función añade tiempo de desarrollo y de pruebas.
04
Contenidos
Textos, fotos y vídeos. Si los aportas tú, el coste baja; si los escribimos nosotros, cuidando el SEO, o si hace falta una sesión de fotos, el valor de la web sube junto con el precio.
05
SEO y rendimiento
Una estructura pensada para Google, velocidad, datos estructurados, migración desde una web antigua con redirecciones: son trabajos invisibles pero decisivos para que te encuentren.
Cómo comparar
Cuando compares dos presupuestos, pide a ambos que detallen estos cinco puntos. A menudo la diferencia de precio se explica ahí: una oferta incluye textos, SEO y diseño a medida, la otra no.
Otros factores que influyen
Urgencia: los plazos muy ajustados obligan a reorganizar el trabajo y pueden aumentar el coste.
Número de revisiones: un proceso con decisiones claras cuesta menos que uno con cambios de idea continuos.
Migración: trasladar contenidos, productos o clientes desde una web antigua requiere un trabajo específico.
Accesibilidad y normativa: la privacidad, las cookies y la accesibilidad deben gestionarse correctamente.
Plantilla o web a medida: qué cambia en el precio
Una de las primeras decisiones que influyen en el coste es si partir de una plantilla ya hecha o diseñar la web desde cero. Los dos caminos tienen sentido, pero para objetivos distintos.
Plantilla y web a medida comparadas
Aspecto
Plantilla adaptada
Web a medida
Coste inicial
Más bajo
Más alto
Reconocibilidad
Parecida a muchas otras webs
Única, construida sobre la identidad de la marca
Velocidad
A menudo sobrecargado de funciones inútiles
Ligero, solo con lo necesario
Contenidos
Se adaptan al esquema de la plantilla
El esquema nace de los contenidos y de los objetivos
Evolución en el tiempo
Limitada por lo que permite la plantilla
Libre, la web crece con la empresa
La plantilla es una opción razonable cuando el presupuesto es muy reducido y las necesidades son sencillas. La web a medida compensa cuando tiene que diferenciarte de la competencia, posicionarse en Google y traer solicitudes de forma constante.
Cuidado con los costes ocultos de las plantillas baratas
Algunos temas prediseñados incluyen decenas de funciones y plugins que ralentizan la web, requieren actualizaciones continuas y pueden crear problemas de seguridad. El ahorro inicial puede convertirse en costes de mantenimiento más altos con el tiempo, o en la necesidad de rehacerlo todo al cabo de pocos años.
El precio del proyecto no es la única partida. Una web también tiene costes recurrentes, que conviene conocer desde el principio para no llevarse sorpresas.
Gastos recurrentes de una web corporativa
Partida
Qué es
Cuánto influye
Dominio
La dirección de la web, por ejemplo nombreempresa.es.
Unos pocos euros al año para los dominios más comunes.
Hosting
El espacio en el servidor donde vive la web.
De unas pocas decenas a algunos cientos de euros al año, según prestaciones y tráfico.
Email corporativo
Buzones con tu dominio.
A menudo incluidas en el hosting, o con servicios específicos.
Mantenimiento
Actualizaciones, copias de seguridad, seguridad, pequeñas intervenciones.
Con nosotros desde 30 € al mes, IVA no incluido.
Licencias
Plugins o servicios de pago, si los hay.
Variable, a veces nula.
El mantenimiento es la partida más descuidada, pero es la que mantiene la web segura, rápida y funcionando. Una web sin actualizar se vuelve más lenta, más vulnerable y, con el tiempo, más cara de arreglar.
SEO: la partida invisible que cambia el valor de la web
De todas las partidas de un presupuesto, el SEO es la que menos se ve y la que más influye en los resultados. Una web preciosa que nadie encuentra en Google es como una tienda espléndida en una calle por la que no pasa nadie.
El SEO básico debería formar parte de todo proyecto profesional: una estructura de páginas pensada a partir de las búsquedas reales, títulos y descripciones cuidados, velocidad de carga, una versión móvil impecable y datos estructurados que ayudan a Google a entender quién eres y qué ofreces. Con nosotros, en las webs que hacemos, el SEO técnico básico está incluido.
Otra cosa es el trabajo continuo: contenidos nuevos, optimizaciones mensuales, seguimiento de posiciones. Es un servicio aparte, útil cuando se quiere crecer en sectores competitivos, y con nosotros parte de 400 € al mes (IVA no incluido).
✓La estructura de la web nace de las palabras clave de tus clientes.
✓Cada página tiene un título y una descripción únicos.
✓La web carga rápido también en el móvil.
✓Si sustituye a una web antigua, se incluyen las redirecciones 301.
Hacerlo uno mismo, freelance o agencia: tres presupuestos distintos
El precio también cambia mucho según quién haga la web. No existe una opción adecuada para todos: depende del presupuesto, del tiempo disponible y de los objetivos.
Hazlo tú mismo con un constructor de webs
Plataformas como los constructores online permiten crear una web con una suscripción mensual. El coste en dinero es bajo, pero el coste en tiempo es alto, y el resultado depende por completo de tu capacidad para diseñar, escribir y optimizar. Sirve para empezar o para proyectos personales; difícilmente da resultados comerciales importantes.
Freelance
Un profesional independiente puede ofrecer precios competitivos y una relación directa. El límite es que una sola persona rara vez cubre bien diseño, desarrollo, contenidos y SEO a la vez. Hay que elegirlo con atención, mirando los trabajos realizados y las competencias reales.
Agencia o red de profesionales
Varias competencias trabajan juntas: estrategia, diseño, desarrollo, contenidos, SEO. El precio es más alto que el de un freelance principiante, pero el resultado es más completo. Una red como Nalu intenta unir las ventajas de los dos mundos: especialistas distintos, coordinados por un interlocutor directo, sin los costes de una estructura pesada.
Más allá de nuestros formatos, conviene saber cómo se reparten las ofertas en el mercado. Las franjas que siguen son orientativas y sirven para entender qué se puede esperar razonablemente en cada nivel de inversión.
Menos de 300 euros
En esta franja se encuentran sobre todo plantillas ya hechas, configuradas en pocas horas, a menudo sin textos ni optimización. Pueden servir para tener una dirección online, pero rara vez ayudan a que te encuentren o a convencer a un posible cliente. Cuidado también con quién queda como propietario de la web y del dominio: en algunas ofertas están a nombre del proveedor.
Entre 400 y 1.500 euros
Es la franja de las webs corporativas profesionales y los rediseños: pocas páginas cuidadas, diseño adaptado a la identidad, textos básicos, versión para móvil y SEO técnico esencial. Para muchos profesionales y pequeños negocios es el punto de equilibrio entre coste y resultado.
Entre 1.500 y 5.000 euros
Aquí se sitúan las webs a medida y los e-commerce básicos: diseño creado desde cero, más páginas, contenidos escritos para posicionarse, funciones específicas, migraciones gestionadas. Es la franja adecuada para las empresas que quieren una web que trabaje como herramienta comercial.
Más de 5.000 euros
Proyectos complejos: e-commerce con catálogos amplios e integraciones, webs multilingües con muchas secciones, plataformas y web apps, o proyectos que incluyen estrategia de marca, sesiones de fotos y campañas. El precio refleja el número de competencias implicadas y la duración del trabajo.
El consejo
Si recibes dos presupuestos en franjas muy distintas, pide a ambos que te expliquen qué incluyen y qué no. A menudo descubrirás que el presupuesto más bajo no incluye textos, SEO ni soporte, y que la comparación real está mucho más cerca.
Los errores que hacen gastar más
Paradójicamente, la forma más común de gastar demasiado en una web es intentar gastar lo menos posible. Estos son los errores que vemos más a menudo, y que acaban costando el doble.
Elegir solo por el precio. Una web barata que hay que rehacer al cabo de un año cuesta más que una web bien hecha a la primera.
No definir el objetivo. Sin un objetivo claro se añaden páginas y funciones inútiles, y se cambia de idea con el proyecto en marcha.
Aplazar los contenidos. Los retrasos en textos y fotos alargan los plazos y pueden hacer subir los costes.
Ignorar la migración SEO. Perder las visitas de Google de la web antigua significa perder clientes, y recuperarlas cuesta tiempo y dinero.
No poner a tu nombre el dominio y los accesos. Si el proveedor desaparece, recuperar el control de la web puede ser complicado y caro.
Descuidar el mantenimiento. Una web que nunca se actualiza acaba rompiéndose o sufriendo un ataque, y la intervención de urgencia cuesta más que años de mantenimiento.
Evitar estos errores no requiere un presupuesto mayor: solo algunas decisiones tomadas al principio, con la información adecuada.
Cómo leer un presupuesto
Un buen presupuesto no es solo un número: es la descripción clara de lo que vas a recibir. Estas son las partidas que deberías encontrar y las preguntas que hacer si faltan.
✓Lista de páginas o de las secciones incluidas.
✓Tipo de diseño: a medida o basado en un tema.
✓Contenidos: quién escribe los textos, quién aporta las fotos.
✓SEO: estructura, títulos, velocidad, datos estructurados, posibles redirecciones.
✓Funcionalidades previstas, una por una.
✓Número de revisiones incluidas.
✓Plazos de realización y fases del trabajo.
✓Formación para actualizar la web por tu cuenta.
✓Soporte después del lanzamiento: qué incluye y cuánto cuesta.
✓Propiedad: dominio, accesos y contenidos a tu nombre.
Atención
Desconfía de los presupuestos de una sola línea («realización de página web: 800 €»). No es necesariamente una mala oferta, pero no te permite saber qué estás comprando ni compararla con las demás.
Las preguntas que hacer antes de firmar
¿La web será mía al 100 %, incluidos dominio y accesos?
¿Qué pasa si después del lanzamiento quiero cambiar de proveedor?
¿La web será rápida y estará optimizada para móvil?
¿Cómo gestionáis el SEO y, si hace falta, la migración desde la web antigua?
¿Cuánto cuesta el mantenimiento después del lanzamiento?
Cuánto tiempo hace falta (y por qué influye en el precio)
Plazos y costes están relacionados: más horas de trabajo significan un precio más alto. Pero el factor que más alarga los proyectos no es técnico: es la espera de contenidos y aprobaciones.
Plazos medios de realización
Tipo de web
Plazos orientativos
Web corporativa
2–4 semanas
Web a medida
4–8 semanas
E-commerce
8–14 semanas
Web app
A definir con el análisis
Para cumplir estos plazos hacen falta contenidos listos y un interlocutor que pueda decidir. Cada semana de espera alarga el proyecto y, a veces, aumenta su coste, porque hay que reorganizar el trabajo.
El consejo
Prepara con antelación textos básicos, fotos, el logotipo en alta calidad y una lista de webs que te gustan (y por qué). Acortarás los plazos y recibirás un presupuesto más preciso.
Cómo ahorrar sin renunciar a la calidad
Tener un presupuesto limitado no significa conformarse con una web que no funciona. Algunas decisiones permiten contener los costes manteniendo un resultado profesional.
✓Empezar con menos páginas, pero bien hechas: mejor cinco páginas completas que quince vacías. La web puede crecer con el tiempo.
✓Preparar los contenidos: si aportas los textos y las fotos básicas, el trabajo se reduce.
✓Aplazar las funciones no esenciales: las reservas, el área de clientes o más idiomas pueden llegar en una segunda fase.
✓Decidir con prisas: un único interlocutor y revisiones ordenadas acortan los plazos.
✓Elegir un mantenimiento adecuado: cuesta poco al mes y evita intervenciones de urgencia caras.
Dónde no conviene ahorrar
Hay partidas en las que recortar sale caro con el tiempo: la velocidad de la web, la versión móvil, el SEO básico y, si ya tienes web, la migración con redirecciones. Son los elementos que deciden si la web se encontrará y si quien llega se quedará el tiempo suficiente para contactarte.
La web como inversión: un cálculo sencillo
Para saber si un presupuesto es sostenible, piensa en el retorno. Bastan tres números: cuánto vale para ti un cliente nuevo, cuántos clientes más puede traerte la web en un año y cuánto cuesta la web (proyecto más gastos anuales).
Ejemplo de cálculo (valores hipotéticos)
Partida
Valor
Margen medio por cliente nuevo
600 €
Clientes nuevos al año gracias a la web
6
Valor generado en un año
3.600 €
Coste de la web a medida + gastos del primer año
2.000 €
En este ejemplo la web se amortiza el primer año y, a partir del segundo, genera valor casi neto. Los números son hipotéticos: prueba a sustituirlos por los tuyos. Es un ejercicio que ayuda a ver la web como lo que es: una herramienta comercial, no un gasto de imagen.
Para recibir propuestas precisas y comparables, prepara las respuestas a estas preguntas.
✓¿Cuál es el objetivo principal de la web: solicitudes, ventas, reservas, confianza?
✓¿Qué páginas hacen falta, al menos de forma orientativa?
✓¿Quién preparará los textos y las fotos?
✓¿Necesitas funciones especiales: reservas, idiomas, área de clientes, integraciones?
✓¿Ya tienes una web con visitas desde Google que no quieres perder?
✓¿Quién gestionará la web después del lanzamiento?
✓¿Cuál es el presupuesto orientativo y la fecha en la que te gustaría estar online?
Con esta información, cualquier profesional serio podrá darte un presupuesto claro. Y tú podrás elegir no por el precio más bajo, sino por la propuesta que más te acerca a tus objetivos.
Las respuestas en pocas palabras.
Las preguntas que más nos hacen sobre este tema. Si la tuya no está, escríbenos.
¿Cuánto cuesta una página web profesional?
Con nosotros, una web corporativa parte de 450 €, una web a medida de 1.500 € y un e-commerce de 2.500 € (IVA no incluido). El precio final depende de páginas, diseño, funcionalidades, contenidos y SEO.
¿Por qué algunas webs cuestan 100 euros y otras 10.000?
Porque son productos distintos. Una web de pocos euros suele ser una plantilla ya hecha, sin contenidos, estrategia ni SEO. Un proyecto profesional incluye análisis, diseño a medida, textos, optimización y soporte.
¿Cuánto cuesta mantener una web cada año?
El dominio y el hosting cuestan desde unas decenas hasta algunos cientos de euros al año. El mantenimiento, con nosotros, parte de 30 € al mes (IVA no incluido) e incluye actualizaciones, copias de seguridad y seguridad.
¿El precio incluye los textos?
Depende del presupuesto. Con nosotros puedes aportar los textos o encargarnos la redacción, cuidando el SEO: en el presupuesto siempre se indica claramente.
¿Cuánto se tarda en hacer una página web?
De media 2–4 semanas para una web corporativa, 4–8 para una web a medida y 8–14 para un e-commerce, según sobre todo la disponibilidad de los contenidos.
¿Conviene crear la web uno mismo con un constructor online?
Para un proyecto personal o para empezar puede bastar. Pero si la web tiene que traer clientes, hacen falta estrategia, textos, diseño y SEO: el tiempo que le dedicarías y los resultados que no llegan suelen costar más que un profesional.