La web corporativa: cuánto cuesta y cuándo es suficiente de verdad.
Para muchos profesionales y pequeños negocios, la web corporativa es la opción más inteligente: pocas páginas, bien hechas, que presentan quién eres y traen contactos. Aquí tienes cuánto cuesta, qué debe incluir y cómo saber si es lo que necesitas.
La web corporativa es la tarjeta de visita digital de un negocio. Como el escaparate de una tienda, sirve para mostrar quién eres y qué ofreces a quien pasa por delante, y convencerle de que entre. Online, «entrar» significa llamarte, escribirte, pedir presupuesto o venir a verte.
A diferencia de una tienda online, una web corporativa no vende directamente por internet. A diferencia de un portal o una web app, no tiene áreas privadas ni funciones complejas. Es una web de presentación, con un número reducido de páginas, pensada para una sola cosa: convertir a un visitante curioso en un contacto.
Las páginas típicas
La estructura más habitual de una web corporativa
Página
Para qué sirve
Inicio
Presenta en pocos segundos quién eres, qué haces y para quién. Lleva a las demás páginas y al contacto.
Quiénes somos
Cuenta la historia, las personas, el método. Genera confianza.
Servicios
Explica qué ofreces, de forma concreta. Puede ser una página única o una página por servicio.
Trabajos o casos
Muestra ejemplos reales de tu trabajo, cuando sea posible.
Contacto
Formulario, teléfono, email, mapa, horarios. El punto de llegada de toda la web.
Por qué se parece a un escaparate
La comparación con la tienda también sirve para entender lo que una web corporativa no debe hacer. Un escaparate no muestra todo el almacén: elige los mejores productos, los coloca con cuidado y deja intuir lo que hay dentro. Del mismo modo, la web no tiene que contener toda la información posible sobre el negocio, sino la que sirve para convencer al visitante de dar el siguiente paso. Seleccionar es la parte más difícil, y también la que hace eficaz la web.
Existen versiones todavía más compactas, las llamadas webs one page: toda la información en una única página larga, dividida en secciones. Son adecuadas para quien tiene una oferta muy sencilla, pero tienen un límite importante para el SEO, porque una sola página difícilmente se posiciona en búsquedas distintas.
Cuánto cuesta una web corporativa
En el mercado, las ofertas de web corporativa van de unos cientos a unos miles de euros. La diferencia depende de cuánto trabajo hay detrás: una plantilla ya hecha con logo y colores cambiados, o una web diseñada para el negocio, con textos escritos para los clientes y para Google.
Precios de partida orientativos, IVA no incluido
Formato
Qué incluye
Desde
Web corporativa
Pocas páginas cuidadas, diseño adaptado a la identidad, versión móvil, SEO técnico básico, formulario de contacto.
450 €
Rediseño
Rediseño de una web existente manteniendo posicionamientos y enlaces, con redirecciones y migración de los contenidos.
900 €
Web a medida
Diseño creado desde cero, más secciones, contenidos editables y funciones dedicadas.
1.500 €
El precio de partida de 450 € se refiere a una web corporativa básica, con pocas páginas y contenidos aportados por el cliente. El presupuesto definitivo llega después de una primera llamada, cuando están claros los objetivos, las páginas y los materiales.
Qué hace subir el precio
Más páginas, por ejemplo una página dedicada a cada servicio.
Textos escritos por nosotros, con atención al SEO y al tono de voz.
Fotos profesionales o una sesión de fotos dedicada.
Más idiomas, con traducciones y una estructura multilingüe correcta.
Funciones adicionales: reservas, blog, zona de descargas, integraciones.
Diseño más elaborado, con animaciones y soluciones a medida.
Una web pequeña no es una web de segunda. Al contrario: con pocas páginas disponibles, cada una tiene que rendir al máximo. Estos son los elementos que consideramos imprescindibles.
✓Versión móvil impecable: la mayoría de las visitas llega desde el móvil.
✓Velocidad de carga: una web lenta pierde visitantes antes de que lean una línea.
✓Mensaje claro en la home: quién eres, qué haces y para quién, visible sin hacer scroll.
✓Llamadas a la acción: botones de contacto bien visibles en todas las páginas.
✓Formulario de contacto sencillo, con pocos campos y confirmación del envío.
✓SEO técnico básico: títulos, descripciones, estructura de encabezados, datos estructurados.
✓Privacidad y cookies gestionadas correctamente.
✓HTTPS y una dirección única, sin duplicados.
✓Estadísticas para saber cuántas personas llegan y desde dónde.
✓Propiedad: dominio y accesos a tu nombre.
Una prueba rápida
Haz la prueba de los cinco segundos: enseña la home de tu web durante cinco segundos a alguien que no te conozca y luego pregúntale qué haces y para quién. Si no sabe responder, hay que aclarar el mensaje.
Para quién es adecuada (y para quién no)
La web corporativa es perfecta para muchos negocios, pero no para todos. Saber si encaja contigo te evita gastar de más o, al contrario, quedarte con una herramienta insuficiente.
Es la opción adecuada si
✓Eres un profesional o un despacho: abogado, asesor, arquitecto, consultor, médico.
✓Tienes un negocio local: restaurante, tienda, taller artesano, centro de estética, gimnasio.
✓Tienes una oferta clara, con pocos servicios principales.
✓Tu objetivo es recibir llamadas, emails, solicitudes de presupuesto o visitas.
✓Quieres una presencia online profesional sin gestionar una web compleja.
Necesitas algo más si
Quieres vender productos online: necesitas una tienda online.
Quieres posicionarte en Google en muchas búsquedas distintas: necesitas más páginas y contenidos, es decir, una web a medida.
Necesitas reservas avanzadas, áreas privadas o herramientas para los clientes: necesitas una web app.
Trabajas en varios países e idiomas con ofertas distintas para cada mercado.
Un buen punto de partida es preguntarse qué tiene que pasar cuando alguien llega a la web. Si la respuesta es «que me contacte», la web corporativa es probablemente la opción más eficiente.
Web corporativa y Google: aparecer con pocas páginas
Uno de los límites de las webs corporativas es el número reducido de páginas y, por tanto, de búsquedas en las que pueden posicionarse. Pero con las decisiones adecuadas incluso una web pequeña puede aparecer bien en Google, sobre todo a nivel local.
Una página para cada servicio importante
Si ofreces tres servicios principales, tres páginas dedicadas funcionan mucho mejor que una sola página con una lista. Cada página puede responder a las preguntas concretas de quien busca ese servicio y posicionarse con las palabras con las que se busca.
El Perfil de Empresa de Google
Para los negocios locales, el Perfil de Empresa de Google suele ser el canal que más contactos trae, junto con la web. Vincularlo a la web, mantener datos coherentes y conseguir reseñas auténticas refuerza a ambos.
Contenidos útiles, aunque sean pocos
Una sección de preguntas frecuentes, una página con los trabajos realizados, algún artículo sobre las preguntas que más te hacen: son contenidos que ayudan a los clientes y, al mismo tiempo, amplían las búsquedas en las que pueden encontrarte.
En una web corporativa los textos son pocos, pero decisivos. Son ellos los que explican qué haces, resuelven dudas y convencen para que te contacten. Y, sin embargo, suelen ser la parte más descuidada: escritos en el último momento, genéricos, llenos de frases que podrían estar en la web de cualquiera.
Las reglas para unos textos que funcionan
Habla al cliente, no de ti. En lugar de «somos líderes del sector», explica qué problema resuelves y cómo.
Sé concreto. Números reales, ejemplos, plazos, qué está incluido: la información concreta convence más que los adjetivos.
Responde a las preguntas frecuentes. Lo que te preguntan por teléfono debería estar ya escrito en la web.
Usa las palabras de tus clientes. Son las mismas que usarán en Google para buscarte.
Cierra cada página con una invitación. Después de leer, el visitante tiene que saber qué hacer.
Una web corporativa con textos claros vale más que una web grande con textos genéricos.
Si escribir no es lo tuyo, valora encargar los textos a quien se dedica a ello. Es una de las partidas con mejor relación entre coste y resultado de todo el proyecto.
Las imágenes: reales, cuidadas, ligeras
Las fotos son lo primero que se ve de una web, y comunican más que cualquier texto. Fotos reales de tu trabajo, tu equipo y tus espacios transmiten autenticidad; las imágenes de banco genéricas dan la idea de un negocio cualquiera.
Fotos profesionales: una pequeña sesión de fotos puede cambiar por completo la percepción de la web.
Coherencia: luz, colores y estilo parecidos en todas las imágenes.
Ligereza: imágenes optimizadas y en formatos modernos, para no ralentizar la web.
Descripciones: textos alternativos útiles para la accesibilidad y para Google.
Una web corporativa requiere en general de dos a cuatro semanas, desde la primera llamada hasta la publicación. Es una de las ventajas de este formato: se arranca rápido y se empiezan a recibir contactos enseguida.
01
Primera llamada
Objetivos, público, servicios, ejemplos que te gustan. Definimos páginas y contenidos.
02
Contenidos
Recopilación o redacción de los textos, elección de las fotos, logo en alta calidad.
03
Design
La home y una página tipo, para aprobar antes de seguir con el resto.
04
Desarrollo
Desarrollo de todas las páginas, versión móvil, formularios, SEO técnico.
05
Pruebas y lanzamiento
Pruebas en distintos dispositivos, velocidad, formularios. Después, la web se publica.
El factor que más influye en los plazos son los contenidos. Si los textos y las fotos están listos, los plazos se acortan; si hay que prepararlos desde cero, conviene empezar enseguida, en paralelo con el diseño.
Los costes después del lanzamiento
Una web corporativa tiene costes de mantenimiento moderados, pero no nulos. Conviene conocerlos antes, para tener una visión completa de la inversión.
Gastos recurrentes de una web corporativa
Partida
Notas
Dominio
Pocos euros al año para un dominio .es o .com.
Hosting
Para una web corporativa bastan soluciones de gama básica, siempre que sean rápidas y fiables.
Email corporativo
A menudo incluido en el hosting.
Mantenimiento
Con nosotros desde 30 € al mes (IVA no incluido): actualizaciones, copias de seguridad, seguridad.
Mucha gente piensa que una web pequeña no necesita mantenimiento. En realidad, incluso una web de cinco páginas funciona con software que hay que actualizar, y una web descuidada se vuelve lenta y vulnerable. El mantenimiento cuesta poco y te evita intervenciones de urgencia mucho más caras.
Con pocas páginas disponibles, el diseño tiene una tarea concreta: dejar claro enseguida quién eres y guiar la mirada hacia el contacto. No hacen falta efectos especiales, hace falta claridad. Pero claridad no significa anonimato: una web corporativa tiene que ser reconocible, coherente con el logo, los colores y el carácter de tu negocio.
Un buen diseño parte de la jerarquía de la información. Primero el mensaje principal, después las pruebas que lo respaldan y, por último, la llamada a la acción. Espacios en blanco generosos, tipografías legibles, contrastes adecuados y botones bien visibles hacen agradable la lectura también en el móvil, donde hay poco espacio y todavía menos atención.
✓Un mensaje principal visible sin hacer scroll.
✓Colores y tipografías coherentes con el logo y la identidad.
✓Botones de contacto reconocibles, siempre con el mismo estilo.
✓Textos divididos en bloques breves, con títulos que se leen de un vistazo.
✓Animaciones ligeras, que acompañan sin ralentizar.
Un diseño cuidado transmite profesionalidad antes incluso de que el visitante lea una palabra. Por eso incluso una web pequeña merece atención a los detalles: a menudo es el primer contacto entre tú y un cliente nuevo.
Privacidad, cookies y accesibilidad: lo que no hay que olvidar
Incluso la web más sencilla tiene que respetar algunas reglas. No son detalles burocráticos: protegen a tus visitantes y te ahorran problemas.
Privacidad y formulario de contacto
Si la web recoge datos personales, por ejemplo con un formulario de contacto, hace falta una política de privacidad clara que explique qué datos recoges, por qué y durante cuánto tiempo. El formulario tiene que enlazar a la política y recoger solo los datos realmente necesarios.
Cookies
Si usas herramientas de analítica o de marketing que instalan cookies no técnicas, hace falta un banner que permita al visitante aceptarlas o rechazarlas antes de que se activen. Las herramientas de analítica pueden configurarse de forma más respetuosa con la privacidad, reduciendo la necesidad de consentimiento.
Accesibilidad
Una web accesible puede leerla todo el mundo, incluidas las personas con discapacidad visual o motora: contrastes adecuados, textos alternativos para las imágenes, navegación con teclado, estructura de títulos correcta. Son detalles que mejoran también la experiencia de todos los demás visitantes y la comprensión de la web por parte de Google.
Compruébalo
Pregunta siempre a quien te hace la web cómo gestiona la privacidad, las cookies y la accesibilidad. Si la respuesta es vaga, es una señal que no conviene subestimar.
Cómo saber si la web corporativa funciona
Una web corporativa tiene un objetivo sencillo, y por eso es fácil de medir. Bastan unos pocos indicadores, revisados una vez al mes, para saber si está haciendo su trabajo.
Los indicadores esenciales
Indicador
Dónde se consulta
Qué te dice
Visitantes
Estadísticas de la web
Cuántas personas llegan y desde qué canales.
Solicitudes de contacto
Formulario, email, teléfono
Cuántas visitas se convierten en contactos.
Búsquedas en Google
Google Search Console
Con qué palabras te encuentran.
Acciones en el perfil de Google
Google Business Profile
Llamadas, visitas a la web, indicaciones para llegar.
Si las visitas crecen pero los contactos no, probablemente el problema está en los textos o en las llamadas a la acción. Si los contactos llegan pero las visitas son pocas, conviene trabajar la visibilidad: SEO, perfil de Google, redes sociales. Con estos datos, cada mejora se convierte en una decisión razonada.
Los errores más comunes
Después de ver muchas webs corporativas, los errores que se repiten son casi siempre los mismos. Evitarlos es sencillo si los conoces de antemano.
Una home demasiado vaga. Frases como «bienvenidos a nuestra web» desperdician el espacio más valioso.
Contactos escondidos. El teléfono y el email tienen que estar a un toque desde cualquier página.
Formularios demasiado largos. Cada campo de más reduce el número de personas que completan el envío.
Fotos de banco de imágenes. Hacen que la web se parezca a otras mil.
Ninguna prueba de confianza. Reseñas, trabajos, años de experiencia: sin pruebas, el visitante duda.
Una web que nunca se actualiza. Horarios antiguos, servicios que ya no se ofrecen, un copyright de hace años: señales de dejadez.
Dominio a nombre del proveedor. Si cambias de proveedor, corres el riesgo de perder tu dirección.
¿Web corporativa, perfil en redes o creador de webs «hazlo tú mismo»?
Una pregunta que nos hacen a menudo: «¿No basta con una página en redes sociales?». Las redes son útiles para darse a conocer y mantener el contacto, pero tienen límites importantes como única presencia online.
Tres soluciones, frente a frente
Aspecto
Solo redes sociales
Hazlo tú mismo
Web corporativa profesional
Coste
Gratis
Suscripción mensual
Inversión inicial + gestión
Control
Reglas decididas por la plataforma
Limitado por las herramientas
Total
Búsquedas en Google
Visibilidad reducida
Depende de tus conocimientos
Estructura pensada para aparecer en Google
Imagen
Igual que todos los demás perfiles
Plantillas repetidas
Construida sobre tu identidad
Tiempo necesario
Constante
Alto, sobre todo al principio
Bajo, se encarga un profesional
La solución más eficaz es casi siempre la combinación: una web corporativa como base sólida, de tu propiedad, y las redes sociales para llevar gente hacia la web. La web sigue siendo el lugar donde quien está interesado encuentra toda la información y te contacta.
Cuándo pasar a una web más grande
Una web corporativa no es una decisión definitiva. Muchos negocios empiezan con una web compacta y la amplían cuando crecen. Estas son las señales de que ha llegado el momento de dar un paso más.
✓Has añadido servicios que merecen una página propia.
✓Quieres aparecer en más búsquedas, también fuera de tu zona.
✓Te piden poder comprar o reservar online.
✓Tienes muchos trabajos que mostrar y casos que contar.
✓Quieres publicar guías y artículos con regularidad.
Si la web corporativa está bien construida, sobre una base sólida y con una estructura ordenada, ampliarla es sencillo y no obliga a empezar de cero. Es un motivo más para no elegir solo por el precio más bajo.
Antes de pedir presupuesto, intenta responder a estas preguntas: te ayudarán a recibir una propuesta precisa y a empezar con buen pie.
✓¿Qué tiene que hacer quien visita la web: llamar, escribir, reservar, venir a la tienda?
✓¿Cuáles son tus servicios principales, por orden de importancia?
✓¿Quiénes son tus clientes ideales y qué preguntas te hacen más a menudo?
✓¿Tienes logo, fotos y textos, o hay que prepararlos?
✓¿Ya tienes un dominio? ¿Está a tu nombre?
✓¿Quién actualizará la web después del lanzamiento?
✓¿Hay webs, también de otros sectores, que te gusten? ¿Por qué?
Una web corporativa bien hecha es una de las inversiones más eficientes para un profesional o un pequeño negocio: cuesta poco en comparación con el valor que puede generar y trabaja para ti cada día, incluso cuando estás ocupado con otras cosas.
Las respuestas en pocas palabras.
Las preguntas que más nos hacen sobre este tema. Si la tuya no está, escríbenos.
¿Cuánto cuesta una web corporativa?
Con nosotros, una web corporativa profesional parte de 450 € (IVA no incluido). El precio sube con el número de páginas, la redacción de los textos, las fotos, los idiomas y las funciones adicionales.
¿Cuántas páginas tiene una web corporativa?
En general, de tres a siete: inicio, quiénes somos, servicios, quizá trabajos, y contacto. Si los servicios son distintos entre sí, conviene una página para cada uno.
¿Una web corporativa se posiciona en Google?
Sí, sobre todo en las búsquedas locales y por el nombre del negocio. Con una página para cada servicio, textos cuidados y el Perfil de Empresa de Google vinculado, los resultados mejoran mucho.
¿Puedo actualizar yo mismo mi web corporativa?
Sí. Podemos crearla con herramientas fáciles de gestionar y enseñarte a cambiar textos e imágenes. Si lo prefieres, podemos encargarnos nosotros con un plan de mantenimiento.
¿Cuánto tiempo se tarda en hacer una web corporativa?
En general, de dos a cuatro semanas, según sobre todo cuándo estén listos los textos y las fotos.
¿La web corporativa es adecuada para un negocio local?
Sí, a menudo es la solución ideal: presenta el negocio, muestra servicios y horarios, enlaza con el Perfil de Empresa de Google y facilita llamar o pedir indicaciones.
¿Qué diferencia hay entre una web corporativa y una web one page?
La web one page reúne todo en una única página dividida en secciones; la web corporativa tiene varias páginas. La one page es más económica, pero se posiciona en menos búsquedas.