El escenario típico: una marca de ropa ética ha construido una comunidad atenta en redes sociales. La gente llega a la web ya convencida, pero encuentra fichas de producto planas, pocas fotos en miniatura y un checkout largo, pensado para el ordenador cuando casi todos compran desde el móvil.
Todo lo que hace diferente a la marca, es decir, materiales certificados, producción italiana y cadena de suministro trazada, está escondido en una página «Sobre nosotros» que nadie abre. Y quien compra una vez rara vez vuelve, porque no tiene ningún motivo para hacerlo.
¿Te reconoces?- Tienes mucho tráfico desde redes sociales pero pocas ventas en la web.
- Las fichas de producto no cuentan lo que hace especial a la marca.
- El checkout desde el móvil es largo y muchos carritos se quedan a medias.
- Quien compra una vez rara vez vuelve a comprar.